lunes, 4 de octubre de 2010

MACROBIÓTICA, UN TESORO PARA LA VIDA


René Lévy,uno de los pocos discípulos directos del mítico George Oshawa, el fundador de la macrobiótica, y uno de los mayores impulsores en Europa de esta alimentación y filosofía de vida, falleció el pasado 16-8-2010 en la localidad francesa de Saint Gaudens, donde hace más de 30 años fundó el centro macrobiótico y hotel-restaurante Cuisine et Santé que ha sido un punto de referencia, aprendizaje y peregrinaje para miles de personas.

“He tenido mucha suerte, hace 50 años conocí a un maestro japonés, George Oshawa, que veía los alimentos no como pura composición, aspecto dietético, sino que también se ocupaba de su aspecto energético”

“EL ALIMENTO ES NUESTRO MATERIAL DE CONSTRUCCIÓN. ¿Cuándo empezaremos a ver la alimentación como algo que se convierte en nuestra sangre, nuestra carne, piel, tejidos?

“La salud no es lo que creemos, sino que es como el nuevo continente”

“Me siento como una persona de 20 años y tengo 82. Hago algo que alarga la vida. Puedo desaparecer porque así funciona la vida pero con la gran felicidad de haber ayudado a aliviar sufrimiento, a caminar a gente que no podía hacerlo y a curar a miles de personas con este camino de la macrobiótica”

“La macrobiótica es el ARTE DE PROLONGAR LA VIDA Y REJUVENECER NUESTRAS CÉLULAS y permite a muchas personas volver a vivir y descubrir que la salud es una exigencia nutricional. La promesa de la macrobiótica es una salud nueva, inimaginable”

“Me siento solo como último discípulo vivo de Oshawa. Tengo un TESORO y quiero compartirlo con los enfermos, con las madres, con los hijos…”

“No me debo ir de este mundo sin preparar a 100 alumnos para llegar al infinito”